La isla del tesoro

El relato sucede en una isla desierta donde no vivía nadie.

Los personajes que intervienen son: Alejandro, José y Martín.

Ellos son muy buenos amigos, jugaban juntos cuando eran niños en su barrio después de acabar la tarea de clase, y cuando salían de sus casas se lo pasaban muy bien juntos.

Alejandro es un chaval majo pero muy vago. Solo pensaba en salir de clase para jugar a fútbol o para salir con sus amigos por ahí, era un poco bajo pero a él de daba igual.

José es un chico majo y gracioso y muy buen amigo, es alto y tiene 12 años.

Martín es muy simpático y muy amigable, estudiaba bien y jugaba a fútbol.

Primero llegamos a la isla en un pequeño bote, cuando llegamos a la isla estábamos muy asustados, después fuimos en busca de agua y comida y algún sitio donde dormir.

Después de tanto buscar, encontramos unos cocos y unos plátanos, también un refugio un poco pequeño en el que entrábamos los tres.

Al día siguiente cogimos una camiseta y cazamos a un pez de 20 centímetros, ya por la noche lo cenamos.

A la mañana decidimos dar vueltas por la isla hasta que nos encontramos un mapa, ese mapa señalaba a un tesoro que está en la otra punta de la isla, de repente dijo Alejandro: busquemos este tesoro para haber si hay algo que nos saque de la isla. Dijeron José y Martín: ¡vale!

Marchando hacia el tesoro, había una gran cueva llena de murciélagos y de caca de serpiente, Alejandro, José y Martin eran muy valientes, así que decidieron entrar sin miedo, como había tanta caca de serpiente andaban muy muy lentos y con las piernas hasta las rodillas llenas de caca, ya era casi de noche y había una serpiente grande, atrapó a José y muy rápidamente Alejandro y Martín fueron a socorrer a su amigo sin nada de miedo. Al final consiguieron salvar a José y matar a la serpiente con palos.

Ya en la salida durmieron debajo de un gran árbol, ya que a el refugio no podían ir.

Dos días después llegaron a un gran volcán, detrás de ese volcán estaba el tesoro, pasaron por un puente que estaba en el volcán pero tenían un poco de miedo, todo lo que quemaba les daba miedo. Pasaron a todo correr y… encontraron a un árbol de mediana altura, y detrás del árbol, había unas palas para cavar, empezaron a cavar en donde marcaba el mapa y Martín tocó algo duro, cavaron mas y encontraron el gran tesoro, sacaron el tesoro y… dentro tenía un botón rojo que no sabían para que servía.

Esperaron un día para pensar en que servía el botón rojo. De pronto, empezó a pensar Martín, ya que era el más listo, hasta que se tropezó con una piedra en el botón y ¡¡le pulsó!! Todos impresionados por saber que pasaba y de repente, vino a buscarlos un helicóptero y dentro les dijeron que el botón rojo era un botón de emergencia que avisaba a la policía más cercana.

Todos se fueron a sus casas con su familia, fueron felices y comieron perdices.

 

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Acerca de nube roja
Profesor de lengua y literatura del IES Marismas, Santoña, Cantabria.

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