Érase una vez  hace mucho tiempo, un pequeño poblado que estaba en el bosque alejado de ciudades y villas. Antes era un gran y hermoso poblado hasta que en una pequeña cueva cerca del poblado en el bosque entró a vivir un nuevo inquilino. El inquilino era un enorme y monstruoso dragón escupe fuego de grandes zarpas y dientes afilados.

Un día el dragón le estaba hambriento y fue al poblado, la gente del poblado al verlo echó a correr pero algunos no pudieron escapar  y fueron devorados. Y por eso, la gente del poblado( los que pudieron escapar) tuvo que darle al dragón todas las semanas un gran parte de su cosecha, para que no se los comiesen.

La gente del poblado poco a poco se fue yendo y de ser un gran poblado hermoso se quedó en un poblado minúsculo y vacío.

Los años fueron pasando y el dragón seguía igual comiendo sus cosechas y los campesinos trabajando y trabajando, el jefe del poblado no sabia qué hacer la gente, se seguía yendo y sus cosechas se iban perdiendo.

El jefe del poblado Felipe con su esposa María y su hija Julia  fueron a pedir ayuda a las ciudades más cercanas aunque en esos tiempos eran viajes grandes. Ninguna ciudad les ayudaba ya que no recibían nada a cambio. Llegaron a una ciudad donde tampoco les querían ayudar pero el hijo del rey, Alfonso  se enamoró de Julia. Alfonso  suplicó a su padre que les ayudara pero el rey no dio su mano a torcer, y Felipe y su familia tuvieron que irse  de nuevo a su poblado. El rey prohibió a su hijo ayudarlos.

Esa noche Alfonso no podía parar de pensar en Julia y decidió que a la mañana siguiente se iría al poblado de Julia y les salvaría del dragón, así, pensó que  se enamoraría de él ,a pesar de que su padre le había prohibido ir.

El valiente príncipe Alfonso se enfrentó al dragón y salió victorioso, pero luego no pasó lo que había pensado Julia no se enamoró de él y le rechazó.

El príncipe en un ataque de furia al ser rechazado, mandó todas las tropas de su padre a destruir ese poblado. Los soldados del rey arrasaron todo y no dejaron nada, ni  una persona viva. Cuando Alfonso vio lo que había hecho sabia que el era el culpable  y se suicidó en la misma cueva donde  había matado al dragón.

FIN.

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Acerca de nube roja
Profesor de lengua y literatura del IES Marismas, Santoña, Cantabria.

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