NOTICUENTOS HANSEL Y GRETEL

Éranse una vez dos hermanos que vivían en el bosque con su padre y su madrastra. Un día, la madrasta dijo a su querido marido
que tenía que llevar a los dos niños al bosque para matarlos como a sus 10 hijos anteriores.

Al día siguiente, salió en las noticias que dos niños habían aparecido en una casa de gominolas. La dueña de la casa era una bruja malvada que se los quería comer, pero la Policía la ha detenido y la va a llevar a los juzgados.

El padre de los dos niños se ha encontrado con ellos en el calabozo.

Mini brownies

Los alumnos de Audición y Lenguaje se atreven con otra receta, mini brownies de chocolate negro. Para chuparse los dedos.

YO A LOS 25

Me llamo Oscar y tengo 25 años, trabajo en Madrid como cantante. Comparto piso con mi amigo antidisturbios, Hugo. Vamos todos los días al gimnasio. Los sábados y domingos nos vamos de discoteca en discoteca a bailar y a ligar, otros fines de semana vamos a Santoña a ver a nuestras familias y otros fines al cementerio y al Bernabeu a ver al hermano de Hugo y al mío.

Somos amigos desde pequeños. A los 18, yo fuí a la Uni de Santander para estudiar Magisterio pero como ya sabéis acabé siendo cantante, y Hugo acabó yendo al de Madrid. Nos reencontramos a los 21 y casi siempre nos pasamos por el restaurante de 4 tenedores de David. Pero un día sentí que fué mi mejor concierto porque canté ´´OPPA GANGAM STYLE´´.

Tengo los brazos y piernas fuertes, con ojos de color castaño como mi pelo y con una autoestima positiva. Nací el 3 de Agosto del 2000, también soy alto, veloz y tengo una personalidad luchadora. Y desde que empecé a ser cantante he tenido que viajar mucho, como a Londres, París, etc (escribir tanto cansa)… Pero tengo a mis amigos cerca (porque David tiene restaurantes por todo el mundo).

Yo con 25 años

Yo con 25 años me imagino que seré alta y delgada, estaré estudiando si es que no he acabado ya una carrera, supongo que tendré novio y me casaré. Mi plan de futuro cuando tenga 25 años es disfrutar de la vida, lo primero, pero también colocarme trabajando en un buen puesto, aunque no tengo muy claro lo que voy a estudiar o ser de mayor. También espero tener hijos, espero tener mellizos lo más seguro, puesto que mi abuelo es mellizo y el médico se lo ha dicho a mi madre que es lo más probable…

Espero vivir fuera, pero no muy lejos, es decir que pueda ir a Santoña a menudo, espero seguir teniendo los mismos amigos que ahora, que todos ellos son geniales y claramente conocer a muchos más amigos, yo creo que viajaré bastante porque me encanta viajar y cada año, me iría a un sitio. Espero seguir haciendo baloncesto  que me encanta.

Supongo que seré guapa, muy trabajadora y muy optimista. A mí me encanta cantar, como ahora. Seré fijo muy sociable y sobre todo espero ser muy feliz.

Perdido en la Isla.

Eran las 6 de la mañana, mi yate  salía de Santoña para ir hasta Marruecos. Lo único que me llevo es una maleta  con ropa, mucha comida y agua.

El barco zarpa y a los 2 días me doy cuenta de que no me queda casi gasolina, me queda para un día de gasolina. Cuando me quedan solo 8 horas, se ve a lo lejos una tormenta, ya tengo la tormenta encima y se rompe el yate. Al siguiente día me encuentro en en una isla solo. Lo  único que me ha quedado es un cuchillo, una manta y una linterna. No creo que sobreviva más de 1 més  y espero que para ese tiempo ya me hayan rescatado. Al siguiente día se oía un sonido un poco peculiar en la isla, cuando lo vi no lo podía creer, era un helicóptero que me rescató.

Naufragio imprevisto.

Un día como otro cualquiera, me casé. La luna de miel era un crucero por los 5 mares. Ya en el barco, cuando partimos, días después hubo una tempestad terrible y el barco chocó  contra una roca sumergida, que no se veía apenas por la tempestad.

De repente, el barco se estaba hundiendo, cogí lo primero que pille y me eché a nadar. A la mañana siguiente, aparecí  en la orilla de una Isla (a la vista desierta) busqué rufugio y comida. Encontré una navaja multiusos ( que me sacó de muchos apuros) en el pantalón que llevaba puesto, encontré unas semillas que casualmente se me cayeron ayer en el bolsillo viendo  el jardín del barco. Encontré entre la arena un cofre con unas cuantas redes y cañas( por suerte me sirvieron para conseguir comida).

Al principio estaba  muy asustada, hasta que comprendí que asustarme no me valía de nada. Estuve unos siete años en aquella Isla sobrevivendo. Poco a poco con la madera de los árboles la navaja y las redes, fui construyendo un barco, que me salvó la vida. Cuando estuvo totalmente hecho, partí sin rumbo, sin saber qué me iba  a encontar, arriesgando todo.

Pasaron meses allí, hasta que ví una playa, casualmente llena de gente. Me vieron los socorristas y vinieron a por mí. Me dieron ropa, comida, alojamiento, hasta trabajo. Me encontraba en Miami. Allí viví hasta mi muerte, y fue la mayor experiencia de mi vida y todavía doy las gracias a aquellos socorristas que me salvaron de la muerte.

3 Cosas para sobrevivir en la isla

Ahora mismo estoy en un barco, yo y tres amigos más, llegaremos al puerto de Santoña en unos 15 días, espero que no más porque nos queda solo un tanque de 40 litros.

Estamos en la Isla del Arrecife a unos quinientos kilometros de Santoña.

Aaaaaaaaaaaaahhahahahahhah¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Se mueve el barco balanceándose de un lado a otro, espero que no pase nada.

Aaaaaaaaaaahahahahahhh¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡  nos hundimos, llegé hasta la Isla del Arrecife, no había nadie, solo yo. Solo me dio tiempo a coger 4 cosas, aunque una se me cayó al fondo del mar y me quedaron las más importantes: Un botiquín con lo elemental de primeros auxilios (alcohol, vendas, gasas, tijeras, pinzas, etc…) una brújula para encontrar algo o alguien y, por último, refugio (una tienda de campaña) que dentro me encontré una linterna, un esprai para los bichos y un colchón inchable que entraba justo en la tienda de campaña, no encontré nada más, yo creo.

No, no encontré nada más, cogí un sitio al lado del mar y a la sombra, encima de palmeras. También, aparte de la sombra  también quita la lluvia, cuando llueve. Puse la tienda de campaña, metí la brújula, el botiquín y fui en busca de comida y bebida, agua y más cosas para sobrevivir en la Isla del Arrecife.

Me subí en un árbol donde había cocos y bambú, lo llevé a la tienda de campaña, el coco tenía algo blanco dentro, no sé qué era pero… estaba bueno, tenía agua y como una especie de chicha, estaba de vicio. Bueno, con eso sobreviví cuatro noches y cinco días  con muchos más cocos, me acordé al cabo de 5 días de que tenía un walki-talki y tenía batería, soy un poco tonto.

Bueno, en fin, avisé a un  helicoptero que vino a buscarme al arrecife donde se nos hundió el barco. Cuando llegué a Santoña, al puerto, fuí a casa, me duché y no voy a contar nada más porque estoy agotado.

Relato de aventuras

Cuando llegué medio ahogado a la isla, me encontré con un cangrejo que me dijo que me iba a comer, empezando por los pies para que doliera más. Me levanté y le pedí al cielo que cayeran del cielo chicas, comida envuelta en ropa y bebida envuelta en mudas. Después me hice un cobertizo para dormir mientras arreglaba el barco, pero por la noche una ráfaga de viento me destrozó el cobertizo y una serpiente me mordió. Me di cuenta y la mate. El veneno empezó a correr por mi sangre y casi la palmo, pero una chica me absorvió el veneno y lo escupió a la arena y me salvé. Nos fuimos a la ciudad después de arreglar el barco. Llegué a la ciudad y me fuí con mi familia de vacaciones a Hawai en avión.

RELATO DE AVENTURAS

Esta historia trata de cuando naufragué en una isla desierta. Solo pude llevarme tres cosas: un bote hinchable que se hincha cuando se tira de la cuerda, semillas y un arpón. Acababa de llegar a la orilla, estaba muerto de hambre, casi no podía  moverme del cansancio. Planté las semillas y esperé. Mientras crecían, me adentraba entre esos arboles que medían poco pero eran muy espesos. No veía nada del cielo mientras estaba entre esos poquitos árboles pero de repente oí un ruido por detrás de mí, me giré y vi a un mono balanceándose hacia mí, pero me agaché y con una piedra le dejé inconsciente de un golpe, lo maté.

Después de pensarlo mucho me di cuenta de que si había un mono allí es que, ¡había comida!. Empecé a escalar el árbol más cercano y, ¡sí, había fruta!. No paré de comer fruta hasta que me llené y volví hacia donde dejé las semillas plantadas, el bote hinchable y el arpón, pero ¡no estaban!. El mono se había comido las semillas. El bote estaba intacto, al igual que el arpón que solo estaba cubierto de hojas bajo la sombra de una palmera. Decidí que ya era hora de marcharme de esa isla, así que cogí mucha fruta e hinché el bote. Cuando todo estaba listo para marcharme, me adentré en mar abierto. Pasaron las horas y yo seguía remando, estaba muy cansado y tenía miedo porque no había nadie a mi alrededor, pero eso era lo que yo pensaba.

¡Había un tiburón detrás de mí!. Venía justo hacia el bote pero me eché para atrás y se tragó medio bote. Mientras se hundía, tenía tanto miedo que no sabía qué hacer hasta que decidí saltar del bote. El tiburón termino de comerse todo el bote pero me vio nadando y vino hacia  mí. Me íba a coger hasta que vi una lancha a toda potencia y me salvó. Cuando me dí cuenta de quién era le abracé tan fuerte como pude, porque era mi padre.

Receta Mágica

INGREDIENTES:

  • 8 huevos de avestruz
  • 1/2k de harina de amapola
  • 1/2k mantequilla
  • 50g de azúcar salado
  • 3 gotas de aceite de lluvia
  • 4 porciones de chocolate de la selva tropical

ELABORACIÓN:

Cogemos los huevos de avestruz y los batimos en un recipiente del futuro. Calentamos la mantequilla con el fuego del infierno, cuando ya está todo, lo juntamos con la harina, le echamos un poco de azucar salado, tres gotas de aceite de lluvia y por último 4 porciones de chocolate de la selva tropical y cuando lo terminas todo te sale  una receta muy rica, que al cabo de cinco minutos sales volando.

 

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