El Asesino Encubierto

Hoy hace ya un año que mi querida madre falleció, no me he olvidado de ella, para ello le haré un gran homenaje. Mi padre y yo hemos sufrido mucho, pero nos hemos apoyado en cada momento.

Cuando ocurrió este accidente, era mi cumpleaños, y mi madre me  iba a hacer una fiesta sorpresa.Se fue a coger una tarta a su pastelería preferida.Mientras iba a la pastelería, se dio cuenta de que había un hombre persiguiéndola. Ella estaba asustada al ver que iba en su misma dirección, y de pronto él le preguntó la hora, y mi madre tan nerviosa se la dijo. El hombre la cogió del hombro y le susurró al oído que como gritase, se lo haría pasar mal.

Mientras eso ocurría, yo estaba en mi casa jugando al Monopoly con mi padre. De repente, llamó Andres, mi mejor amigo, a la puerta. Mi padre le abrió y se unió a jugar con nosotros. Estábamos esperando a que mi madre trajera la tarta, pero no llegaba. Nos empezamos a poner nerviosos porque no contestaba al teléfono, y nadie sabía dónde estaba. En ese mismo momento, estaban asesinando a mi madre. Entonces, cuando el asesino ya la había matado, la cogió entre los brazos y para que ningun policía u otra persona sospechara la puso en las vías del tren.A mi madre la encontraron en las vías de un tren.Mi madre era una actriz famosa y el asesino un admirador obsesionado con ella.

Ahora estamos aquí todos reunidos para rendir un homenaje a mi madre. Le hemos hecho una gran estatua que han colocado en la plaza de mi ciudad. Por eso le hacemos esa gran homenaje a mi madre.

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NARRACIÓN

Amaneció un nuevo día de primavera. La pandilla emprendía  un día de aventuras en la montaña. Entre chistes e historias subíamos montaña arriba, saltábamos paredes, zarzas, regatos,… y sin darnos cuenta nos encontramos en un lugar asombroso: entre dos enormes rocas resplandecían los rayos de luz claros e intensos y al fondo la oscura boca de una enorme cueva oscura, muy oscura.     Decidimos hacer una pequeña exploración, la vegetación era escasa, solo había pequeñas zonas de hierba y musgo. La fauna nos pareció también escasa, solo veíamos murciélagos en la entrada de la cueva, algún que otro caracol y lumiacos, pero cierto es que se oía croar a las ranas, trinar a los pájaros de fondo, berrar a las ovejas. Entramos dentro de la cueva, un amigo mío se torció el tobillo y en el fondo de la cueva vimos como lentamente se acercaba un oso. Nos entró el miedo, todos salimos corriendo menos Miguel que no podía ponerse en pie. Una vez fuera de la cueva todos echábamos en falta a Miguel, entramos con palos para poder ayudarle y le encontramos en el mismo sitio donde le habíamos dejado, Miguel nos contó que  se había quedado quieto, sin moverse, y el oso se dio la vuelta.

La vuelta a casa fue muy cansada ya que tuvimos que ayudar a bajar a Miguel.

Érase una vez  hace mucho tiempo, un pequeño poblado que estaba en el bosque alejado de ciudades y villas. Antes era un gran y hermoso poblado hasta que en una pequeña cueva cerca del poblado en el bosque entró a vivir un nuevo inquilino. El inquilino era un enorme y monstruoso dragón escupe fuego de grandes zarpas y dientes afilados.

Un día el dragón le estaba hambriento y fue al poblado, la gente del poblado al verlo echó a correr pero algunos no pudieron escapar  y fueron devorados. Y por eso, la gente del poblado( los que pudieron escapar) tuvo que darle al dragón todas las semanas un gran parte de su cosecha, para que no se los comiesen.

La gente del poblado poco a poco se fue yendo y de ser un gran poblado hermoso se quedó en un poblado minúsculo y vacío.

Los años fueron pasando y el dragón seguía igual comiendo sus cosechas y los campesinos trabajando y trabajando, el jefe del poblado no sabia qué hacer la gente, se seguía yendo y sus cosechas se iban perdiendo.

El jefe del poblado Felipe con su esposa María y su hija Julia  fueron a pedir ayuda a las ciudades más cercanas aunque en esos tiempos eran viajes grandes. Ninguna ciudad les ayudaba ya que no recibían nada a cambio. Llegaron a una ciudad donde tampoco les querían ayudar pero el hijo del rey, Alfonso  se enamoró de Julia. Alfonso  suplicó a su padre que les ayudara pero el rey no dio su mano a torcer, y Felipe y su familia tuvieron que irse  de nuevo a su poblado. El rey prohibió a su hijo ayudarlos.

Esa noche Alfonso no podía parar de pensar en Julia y decidió que a la mañana siguiente se iría al poblado de Julia y les salvaría del dragón, así, pensó que  se enamoraría de él ,a pesar de que su padre le había prohibido ir.

El valiente príncipe Alfonso se enfrentó al dragón y salió victorioso, pero luego no pasó lo que había pensado Julia no se enamoró de él y le rechazó.

El príncipe en un ataque de furia al ser rechazado, mandó todas las tropas de su padre a destruir ese poblado. Los soldados del rey arrasaron todo y no dejaron nada, ni  una persona viva. Cuando Alfonso vio lo que había hecho sabia que el era el culpable  y se suicidó en la misma cueva donde  había matado al dragón.

FIN.

Sangre Azul.

Hace unos años, existió un grupo de música llamado Sangre Azul. El grupo tocaba muy bien, y según me contó mi padre, los chicos del grupo que eran cinco, eran todos majísimos. Era un grupo de Hard Rock y Glam Metal, de los mejores en aquella época. El grupo se formaba por cinco miembros, Carlos, Luis, Toni, Julio y Juanjo.

A mí me hubiera gustado conocer el grupo, pero no tuve tanta suerte como mi padre, él tuvo la oportunidad de estar con ellos en su casa de Torno (Galicia),.Cuando  yo nací, el grupo se había separado. También me dijo mi padre, que no hay ni comparación de cómo se les oye en vídeos a cómo se les oía en directo, delante de ellos. Mi padre tuvo la ocasión de cantar con ellos en un concierto, a mí me hubiera gustado estar allí, pero por desgracia, yo no había nacido. Mi padre en ese momento se sentía superior de lo que era, orgulloso de sí mismo, por conseguir su sueño de estar ahí con ellos. Pero ahí no acabó su suerte, en ese momento según el me contó, el grupo “Sangre azul” le propuso irse con ellos de gira, entonces mi padre lo habló con mi madre y se fue de gira con ellos, acompañado de mi madre. Después de esa gira y dos o tres más que tuvieron, el grupo se deshizo porque ya no se ponían de acuerdo en sus canciones, tenían demasiadas discusiones, y demás. Entonces decidieron separarse para no tener mas problemas. Ahora siguen cantando pero en grupos diferentes. Mi padre no volvió a saber de ellos.

Al cabo de dos años nací yo, y mi padre desde que nací me habla de ese grupo y se emociona cuando me cuenta su historia. Para mi padre aquellos años significaron muchísimo, ya que era su grupo de Hard Rock favorito. A día de hoy él sigue contándome sus hazañas.

 

YO NO SOY COMO MI PADRE

Soy Faiza y hoy os voy a contar mi historia, que está a punto de terminar, pues ya tengo 43 años. En el Congo, donde nací y vivo actualmente la edad de defunción oscila entre los 40 y los 50 años.

Aquí empieza mi historia, una historia muy dura que no deseo para nadie.

Nací el 24 de febrero de 1959,en la casa en la que vivía mi familia en ese momento, yo nací completamente sana, pero mi madre murió tras diez horas de parto. A mí me cuidaron mis tres hermanas, ellas eran las encargadas de limpiar la casa, ir a por agua y hacer la comida; en cambio, mis dos hermanos se iban a trabajar al campo  junto a mi padre.

Cuando yo tenía cuatro años se casó mi hermana la mayor con un hombre muy alto y con estudios, poco después mis dos hermanos y tres años después mi otra hermana.Todos habían sido matrimonios elegidos por mi padre, quien cuando yo tan solo tenía nueve años murió de malaria.

Ese año para mí fue muy duró, pues tuve que buscar trabajo, pero al no tener estudios era muy difícil, pues mi padre no dejó estudiar  a ninguna de sus hijas, porque decía que las mujeres estaban para limpiar y para hacer hijos, tenía una mentalidad muy anticuada.

Al final, encontré trabajo en la guerrilla donde me daban comida y alojamiento.Yo no entré voluntaria, bueno sí, pero no sabía en lo que me metía y ya casi no tenía que comer, así que  tuve que aceptar ese trabajo, aparentemente bueno. Cuando estaba allí hablando con otras chicas como yo, me contaron que íbamos al frente y matábamos a  la gente que intentaba pasar nuestras fronteras.Cuando me contaron eso intenté irme, pero me fue imposible.

Pasaron un par de semanas y me hice amiga de una chica también huérfana, pero algo más mayor, nos lo pasábamos bien juntas, todo lo bien que se puede pasar en una guerrilla. Un terrible día cuando estábamos atacando a un país vecino,  ella pisó una mina anti personas y… su pierna salió volando. Me quedé con ella hasta que murió y luego me fui llorando hasta la base.

Cuando llegué a la base descubrí que habían metido un soldado nuevo y bastante joven. Tras largas tardes de conversación con él, me enamoré y llegó el momento que toda mujer negra desea, casarse por amor.

Después de eso han pasado muchos años y muchos niños por mi tripa, niños que fueron escolarizados cerca de nuestra casa y que ahora se han casado, pero todos por amor, porque yo no soy como mi padre.

Narración basada en un cuadro [Miguel Rueda]

Aquella tarde de febrero, en la que esperaba en aquel bar, en el que siempre jugábamos nuestra partida de póker, en la que todos los participantes nos conocíamos como si fuésemos hermanos, ocurrió algo diferente.

Aparentemente era un día como todos, todos los jugadores iban llegando al bar con normalidad, pero cuando íbamos a comenzar la partida, un hombre llegó. Parecía adinerado, de negocios se podría decir, pues en su mano derecha portaba un maletín de cuero que llevaba en color dorado unas iniciales: C.M.C. Aquel desconocido le preguntó al tabernero si podía unirse a la partida, a lo cual respondió un “sí” rotundo. Ese tal C.M.C se sentó a mi izquierda lo que le convirtió en repartidor. El hombre de negocios cogió la baraja con seguridad, realizó una mezcla americana y mando que cada uno de los jugadores cortásemos la baraja y completásemos el corte. Así sucedió, acto seguido dio dos cartas a cada uno de los participantes, quemó la siguiente, puso tres cartas boca abajo, quemó otra, puso otra carta boca abajo y quemó una última, lo que le llevó a dejar una  última carta boca abajo, como en cada partida de póker.

No os relataré cómo fue la partida porque no interesa en esta historia, pero lo que si que contaré es que este C.M.C era newyorkino, su nombre era Cassius Marcellus Coolige y sus últimos años se dedicó a pintar cuadros de perros realizando actividades humanas para publicitar una marca de cigarrillos.

Se encontraba en nuestra localidad, en nuestro bar, en nuestra zona de juego para realizar una de sus tantas pinturas,” Perros jugando al póker”, así que, al día siguiente, se presentó con sus lienzos y sus pinceles y se puso a trabajar en silencio mientras nosotros jugábamos relajados. Así un día tras otro, hasta que llegó un día, al acabar la partida, que giró el lienzo para enseñarnos la pintura. Era muy parecida a nosotros, pues uno de los perros tenía bastante pelo haciendo la forma de barba, como Jack, el hombre que estaba a mi derecha; otro perro con unas gafas negras que no le cubrían los ojos, un puro y una vista bastante perdida, era el retrato de un hombre español, Mauricio, que empezó a jugar con nosotros hace un par de meses; también podría relataros cómo nos dibujó al resto, pero sería una pérdida de tiempo.

Lo que narra esta historia es la creación de uno de los dieciséis cuadros de la serie Dogs Playing Poker.  A este cuadro lo tituló A Bold Buff, no sabría explicarte su significado, pero en la actualidad se da la circunstancia de que es una de sus obras más caras. 

 

 

El Secreto de las olas

Era una mañana de verano, pasaba mis vacaciones junto con mi familia y amigos, en Benidorm. Las preciosas playas y vistas que se pueden observar, más el intenso calor, sin duda, el paraíso, o lo más cercano a él.
Celia, mi mejor amiga, y yo, nos fuimos a dar un paseo para sacarnos algunas fotos. Andábamos por la playa como si nada, entre bromas y risas, pero algo dentro de mí me decía que pasaría algo extraño:
-Paula, ¿en qué piensas?- me preguntó Celia sacándose una foto a sí misma.
-No sé, estas aguas tienen algo.. algo mágico- dije acariciando con la yema de mis dedos el agua de la orilla.
-¿No? En serio y ¿ princesas? ¿dónde está Shreck? – bromeó con ironía muriéndose de la risa.
-No me hace gracia, es en serio- contesté seria ante su burla.
-Paula, cariño, tómate la medicación antes de salir- se burlaba, pero yo estaba segura que eso no eran solo cristalinas aguas, mi yo interior decía que había algo más.
De la nada apareció un hombre detrás de nosotras cuyo porte y aspecto era bastante elegante, yo me sobresalté un poco, pero nada más:
-Chicas… ¿Sabíais la leyenda?- nos dijo con un tono extraño y misterioso.
-¿Qué leyenda?- preguntó Celia curiosa.
-La leyenda de las olas…- se limitó a contestar.
-¿Es que hay una leyenda?- respondió Celia echándose a reír.- En serio, estáis muy mal.
-Vosotras creed lo que queráis, pero que sepáis que muy en el fondo del océano, está el secreto, el secreto que os permitirá conocer la leyenda- y después de decir esto, el señor desapareció como apareció, de la nada.

Celia abrió su boca de asombro y yo más grande aún.

-Celia ¿y si es verdad?- le pregunté yo con cara de preocupación.
-Eso solo lo sabremos si investigamos- se limitó a decir.
Más tarde, cogimos todo un equipo de investigación, submarinos, tanques de oxígenos, de todo lo habido y por haber. Y comenzamos a buscar por la mar.
Fuimos por lo más hondo del océano, vimos desde sirenas hasta tiburones. Pero nos detuvimos en un coral. Un coral con todos los colores del arcoiris, y dentro tenía un pergamino, dentro de una botella de cristal.
En el  pergamino ponía:

Las olas, las olas según los científicos son provocadas por los vientos, pero no, las olas son escrituras del rey del mar. Escrituras rotas que se envían a la superficie con un objetivo, pero nunca, nunca las leen, por eso, coleccionamos una cantidad de ellas para crear los tsunamis y de ahí provocar castigo, por no hacernos caso.
Celia y yo nos quedamos asombradas, después de eso, lo único que recuerdo es que nos encontrábamos en un hotel, no sé ni como salimos de allí,  nada más. Pero sí sabemos una cosa: el secreto de las olas.Playa de benidorm

El secreto de los árboles.

Yo estaba allí, delante de todas aquellas Hayas, árboles a los que admiro. Cuando mi compañero se dirigía a tomar unas muestras de aquellos maravillosos árboles yo me había quedado mirándolos como si fuesen montañas de oro, ¡qué apreciada vista era aquella!, no dudé en echar unas cuantas fotos con mi antigua cámara. Mi compañero me preguntó que si sabía cuál era el secreto de los árboles y le respondí que no, yo era joven y no sabía tanto de biología como mi compañero Jack. Saqué mi vieja lupa del bolsillo y miré palmo a palmo la corteza del árbol, pero seguía sin ver el secreto del que me hablaba Jack. Jack me dijo que su secreto no está por fuera sino en su interior. Me contó que los árboles son pilares fundamentales de la vida y me soltó un entretenido rollo sobre qué importancia tenían los árboles en la Tierra. De pronto me confesó el secreto “Mira compañero, los árboles hablan, bajito, pero hablan”, me parece que no pillé el metafórico secreto a la primera, luego me señaló las hojas y lo entendí todo.Muchos expertos saben el árbol del que se trata al escuchar el ruido de sus hojas al chocar con el viento, y una de esas personas era mi compañero, Jack.

 

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