MITO DE LAS MARISMAS DE SANTOÑA: los celos de Titi.

Hace muchos años, en una gran montaña vivía un niño gigante llamado Titi, que media 35 metros de altura.

Tenia una novia que se llamaba Chita, pero todos los días se tenía que ir a ayudar a la abuela, que vivía en un piso al lado de un chico que era exnovio de Chita: se llamaba Monca.

Un día, el Titi se fue detrás de ella para espiarla, y vio que ella estaba dando un beso a Monca. Titi se enfadó tanto que cayó con sus dos inmensos pies encima de una gran charca que había alado de su casa y provocó un gran terremoto y se formaron lo que hoy conocemos como las Marismas de Santoña.

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