Leyenda de Romino y Arturo

 Un día, en Mongolia , descubrieron un rey que se llamaba Romino, era un hombre despreciable. Él jugaba en los coliseos a matar personas y el que le ganase ocuparía su lugar en la corte . El retaba a personas y las que se negaban a pasar por por el coliseo morirían a la noche, quemarían su casa y matarían a su familia.

Un día, la corte del país de al lado tuvo un hijo: se llamaba Arturo. Romino retó a todos los reyes del mundo. Romino, a medida que iba adueñandose de los países, llegó la hora de que lucharan Romino y el padre de Arturo. El padre y la madre de Arturo murieron, Arturo se tuvo que quedar con la niñera.

Cuando Arturo cumplio los 8 años estaba ensayando para vengar a su padre. De repente, apareció Romino retándole a una batalla cuando cumpliera los 17 años. Arturo quería vengar a su padre. Arturo ensayaba y ensayaba y cada vez se hacía más fuerte. Cuando Arturo cumplió los 17 años, se vieron las caras en el coliseo. La batalla estuvo muy reñida pero con una piedra que había en el coliseo Romino se tropezó, se calló al suelo y Arturo ganó a Romino.

Arturo pasó a ser rey de la corte.

A %d blogueros les gusta esto: