VERSIÓN LIBRE DEL POEMA DE MIO CID

De vuelta a sus tierras, El Cid les recomendó,

tener más valor y astucia y menos temor.

Los hermanos callaron, pero el odio brilló

se junto con vergüenza y con dolor.

El Campeador pesaroso de allí se marchó.

Las esposas tristes lamentaron su amor,

Sus maridos cobardes, se vengan en su unión.

Las humillan y abandonan sin ningún pudor,

Las maltratan y castigan sin corazón.

Su padre se enteró y pone fin a tanto dolor.

Los de carrión son desterrados, el rey lo dictaminó

El pueblo se alegra por la familia del Campeador,

Las hijas se casan con los príncipes de Navarra y Aragón,

Las bodas se celebran con música y humor.

El Cid, tranquilo, se prepara para otra expedición.

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