Dos tipos diferentes y algo que les une, ambos son héroes e inspiran romances…

Me gustan los héroes fuertes
y Hércules era un torero
que impresionaba a las chicas
grande, robusto y moreno.
Una bestia las atacó
y él al monstruo le da encierro,
se convirtió en un icono
del pueblo y el mundo entero.
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La historia del Minotauro
donde Ariadna enamorada
fue la ayuda de Teseo,
al laberinto cargada
de lana larga era el hilo
que ayudó en la caminata
hallado fue el minotauro
gracias a la enamorada,
así Teseo le mató
para él eso no fue nada.

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Inicio de novela: Jessi Cramer y la reliquia perdida

De todas las aventuras que he ido recopilando la que viene a continuación sin duda es la mejor de todas:

Yo me encontraba en la isla griega de Creta en un templo llamado San Francis Foley. Buscaba una reliquia muy valiosa, fue un regalo que le hizo Zeus a su hijo Hércules: le regalo un caballo alado llamado Pegaso y una pequeña estatua del caballo. Eso es lo que estoy buscando: la pequeña estatua, de un valor incalculable.

caballo pegaso en madera escultura en madera madera tallado

Ya en el templo buscaba una entrada a unos pasadizos secretos. La sala estaba llena de columnas donde me subía constantemente por si había alguna puerta secreta, pero al fin después de varias horas rebuscando encontré la entrada al final de un estrecho pasillo y unas escaleras descendentes se escondían detrás.

Bajaba y parecía que las escaleras eran interminables, al fin un pasillo con cuatro puertas se encontraba a la bajada de las escaleras, en una ponía Zeus, en la otra Atlas, Damocles en la siguiente y en la última Thor, lo ponía todo en griego. Decidí entrar en la sala de Zeus, pero la puerta tenía un candado, así que saqué mi pistola y le disparé. El candado cayó y a continuación pegué una patada a la puerta y se abrió, entre muy despacio… la puerta se cerró de golpe, pero seguí adelante. Entré en una sala cuadrada donde al final había una puerta, me dirigí hasta ella andando y de pronto… un rayo eléctrico cayó del techo y por poco me alcanza, pero le conseguí esquivar. Intenté pasar la habitación con esfuerzo y lo conseguí. Después abrí la puerta y una llave se escondía detrás de ella, la cogí y me fui por otra puerta que había detrás de la llave y aparecí en el mismo pasillo principal.

Decidí entrar en la puerta de Damocles, pero esta no tenía candado, así que pude entrar. Cuando lo hice, un montón de espadas colgaban del techo por un fino pelo, parecía que al mínimo paso se caería alguno. Anduve hasta la puerta esquivando las espadas que caían, y una me rozó el brazo haciéndome una pequeña herida. Cogí la llave y salí corriendo. Y de nuevo aparecí en el pasillo principal.

Entré en la siguiente sala, la de Thor, unos martillos gigantes custodiaban la siguiente llave. Cada paso que daba un martillo caía y al final pude coger la llave sin que ni un solo martillo me rozara, después salí corriendo.

De nuevo en el pasillo principal entré a la sala de Atlas, tampoco tenía candado. Cuando entré vi a una estatua de un hombre con una gran bola del mundo alzada en sus manos y una llave a sus pies pero no había trampa alguna así que decidí cogerla. Cuando lo hice la gran bola de repente cayó y me perseguía, yo corría mientras la disparaba… seguía corriendo y salté al vacío de una puerta donde la bola no podía entrar, pero la bola rompió la puerta y seguí corriendo todo lo que pude, salté de nuevo y caí en una piscina…

En la piscina el agua cristalina me permitía ver algo debajo de mis pies: eran cocodrilos. Salí del agua corriendo y empecé a disparar, el agua no afectó por suerte a mi pistola y los pude matar. Seguí andando y llegué a una puerta con cuatro cerraduras, y metí las cuatro llaves y la puerta se abrió… allí estaba la reliquia el caballo alado, lo había conseguido. Conseguí salir del templo con la reliquia y esta es mi aventura.

 

LAS MARISMAS DE SANTOÑA

Una vez, en una remota villa del norte de Cantabria (España), sucedió un hecho tan importante que cambió la vida de los ciudadanos para siempre. Antes había marismas en la villa de Santoña pero luego se secaron porque uno de los dioses estornudó y elevó todo el agua hacia el cielo, dejando a los habitantes de Santoña sin agua durante más de dos años. Un día, un semidios llamado Hércules se dió cuenta de la sequía que había en la villa, decidió pedirle a su padre Zeus (dios de los rayos) que dijese al dios Tritón (dios de los mares) que enviase un poco de agua del mar Atlántico a las marismas de Santoña. Tritón le dijo que no podía enviar agua porque tenía que atender las sequias de otros pueblos con mayor número de habitantes que Santoña. Zeus, desesperado porque tenía que volver al Olimpo a darle la mala noticia a su hijo Hercules, sabía que, al darle la mala noticia a su hijo, éste se enfadaría y se iría del Olimpo.

Decidió no ir al Olimpo para no darle la mala noticia y que no se marchase.

Zeus pidió al gigante que se había llevado el agua de las marismas que volviese a estornudar para así devolver a los habitantes de Santoña lo que ya era de ellos.

Lo mando estornudar en dirección a las marismas para devolver el agua a su sitio, estornudó y consiguió que las aguas volviesen a su sitio para no volver a moverse de allí nunca más.

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