UNA NOCHE TERRORÍFICA

José Antonio era un hombre muy rico, que poseía una mansión. Éste  tenía problemas del corazón, así que su hijo le iba a visitar todos los días.

Al cabo de dos años, José Antonio murió y le dejó la casa a su hijo Juan.

Pocos meses después de la muerte de su padre, Juan y su mujer Angelines, se trasladaron a la vivienda.

Una noche en que Juan estaba trabajando, Angelines estaba sola en la casa. Era su primera noche, así que estaba un poco asustada.

Era una noche de mucho viento, en la que las ramas de los árboles azotaban las ventanas y el aire se filtraba por estas.

Angelines se acostó y, enseguida, el sueño se adueñó de ella. A media noche, el viento la despertó y empezó a oír ruidos extraños. Se levantó para ver de dónde venían, cuando se dio cuenta de que venían del sótano.

Estaba aterrorizada. Cogió una linterna y bajó al sótano. Seguía oyendo ruidos, pero no veía nada. De repente, algo le pasó por encima de la cabeza. Rápidamente alumbró, y vio que el techo estaba lleno de murciélagos.

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