VISTAS DESDE MI VENTANA

Desde mi ventana veo todos los diferentes tipos de casas que rodean la mía, los montes, la iglesia a lo lejos, y las Marismas de Santoña. También puedo ver un parque donde todas las tardes los niños van corriendo a jugar.
Poco a poco lo que observo desde mi ventana no es lo mismo de unos años atrás, ya que con tantas obras, va a llegar el día en el que no se puedan ver, ni los montes, ni los prados de mi alrededor.
Los fines de semana, siempre me levanto pronto para asomarme a la ventana, y me divierte saber que también hay personas que, como yo, les parece muy bonito contemplar las vistas que tenemos de nuestro pueblo.
Lo más impresionante es cuando ves la puesta del sol por las tardes, ya que es una forma bastante tranquila de terminar el día.

Descripción del paisaje desde una ventana de mi casa

Desde la ventana de mi habitación se ve el hermoso mar Cantábrico, también podemos observar las marismas y varios montes verdosos y nuestro monte Buciero. Podemos encontrarnos además con el penal y su extensa muralla. Además podemos ver el polígono y un trozo de instituto, en definitiva un hermoso paisaje.

El mar se hace infinito, la verde marisma es hermosa, los verdes paisaje, todo es precioso. Se puede observar el atardecer es lo mas increíble, pero hay algo mejor las estrellas que se pueden observar por la noche, es una de las cosas mas bellas que he visto en toda mi vida.

Miramos al monte y encontramos un verde paisaje donde vemos hermosos árboles. Si ahora miramos al mar se ve un hermoso norte azul, una hermosa playa y una enorme prisión y un pequeño monte se ven desde la ventana de mi habitación.

Vistas desde la ventana de mi salón

Desde la ventana de mi salón se puede apreciar la que probablemente sea la zona más bella de las marismas, sin nada que pueda interrumpir las vistas. En la marisma hay pequeños islotes que se unen cuando la marea baja. Cuando la marea está alta y el cielo est cubierto de nubes, el agua adquiere un precioso tono plateado.

Tras la marisma se encuentra Montehano, cubierto de árboles verde oscuro y un par de casas. A la derecha de Montehano se encuentran diversas colinas y  el molino de Argoños. A la izquierda y a lo lejos, puedo ver la carretera de los puentes que sigue su recorrido a través de la marisma. Por esa carretera suelen pasar coches, pero la urbanización donde vivo esta algo lejos y en una especie de península, por lo que no hay ruido alguno. También veo Laredo y parte  de Santoña.

En cuanto a fauna, es muy diversa, hay muchos tipos de aves que van a pescar a la marisma o que simplemente vuelan por allí piando, lo que da un toque de tranquilidad  al ambiente  y en el campo hay musarañas, insectos, topos e incluso algún erizo, pero eso no tiene mucho que ver con las vistas.

Mito de las Marismas de Santoña

Era un día, no hace mucho tiempo, en que un pequeño pueblo de Cantabria, llamado Santoña, era uno de los pueblos  más limpios de España y tenía un río alrededor suyo precioso, hasta que un día el Dios Neptuno les dio dos peces de la misma raza, pero que era desconocida entre sus ciudadanos.  El alcalde, por curiosidad, llamó a un científico muy famoso para que les dijera que clase de pez era.  El científico intrigado también por tanta curiosidad,  fue muy rápido a Santoña.

Cuando llegó, vio a los peces y dedujo que eran mubles y que comían basura. Entonces decidieron tirar basura a su precioso rió,  pero solo en una parte.

Neptuno les quiso dar más peces por lo bien que se llevaban.  Pero no les hacía mucha gracia tener que tirar más basura a su rió y decidieron exterminarlos. Llamaron a unos exterminadores, pero sus métodos no funcionaban debajo del agua.  Intentaron de todo para intentar matarlos, pero nada funcionaba.

Entonces el alcalde convoco una reunión entre todos los habitantes y preguntaba que  podían hacer.  Uno propuso tirar basura a la playa de Laredo para que los peces vayan allí, pero no tenían medios de transporte para llevar toda esa basura, otro dijo que si dejaban de darles de comer se irían o morirían, pero todo el mundo decía que era demasiado cruel.

Entonces entre todos decidieron echar basura por todo el rió para que los peces vivieran felices.

Después de unos años esa basura se desintegro y formo unas marismas llamadas Marismas de Santoña.

Hoy en día, gracias al Dios Neptuno, Dios del mar, que les dio los dos peces a los ciudadanos de Santoña, se ha formado el Parque Natural De Las Marismas De Santoña, que es un espacio protegido y una de las zonas húmedas más importantes del Cantábrico.

creacion de las Marismas de Santoña.

Hace algún tiempo un grupo de amigos, estaba haciendo una guerra de Paintball. Una de esas bolas era de color verde, que dio lugar a un prado verde lleno de árboles  y plantas, otra bola de color azul dio lugar al mar y por último una bola de color marrón dio lugar al fango en el que dentro de varios años estaría lleno de varios bichitos que serían comida de aves migratorias que hoy en día forman la Marisma de Santoña.

MITO DE LAS MARISMAS DE SANTOÑA: los celos de Titi.

Hace muchos años, en una gran montaña vivía un niño gigante llamado Titi, que media 35 metros de altura.

Tenia una novia que se llamaba Chita, pero todos los días se tenía que ir a ayudar a la abuela, que vivía en un piso al lado de un chico que era exnovio de Chita: se llamaba Monca.

Un día, el Titi se fue detrás de ella para espiarla, y vio que ella estaba dando un beso a Monca. Titi se enfadó tanto que cayó con sus dos inmensos pies encima de una gran charca que había alado de su casa y provocó un gran terremoto y se formaron lo que hoy conocemos como las Marismas de Santoña.

Mito de las marismas

  Un día, una mujer llamada Celia era la diosa del deporte. Al día siguiente se puso a jugar al baloncesto y se le cayeron las babas: eso provoco una inundación. Más tarde empezó a llorar porque pensaba que había matado a alguien con sus babas, pero lo peor fue que sí que mato a alguien, aunque no con las babas sino llorando y eso provocó las marismas, nada menos.

Mito De Las Marismas: Centor y Dracón.

Un día los animales de la tierra se rebelaron contra los del mar, luchaban a muerte pero cada banda tenía gran ventaja. Los reyes de las dos bandas tenían mucho poder. El rey del mar se llamaba Centor, que tenía un gran poder ya que controlaba a todos los animales del mar y el rey de la tierra se llamaba Dracón, que tenía un gran poder ya que era más rico que todos los animales que habitan en el planeta.

Los reyes de ambos bandos dijeron a la vez: -¡Mañana será la gran batalla,venceremos a cualquier animal que se nos ponga por nuestro camino!

Al día siguiente empezó la guerra, cada equipo luchaba con la fuerza necesaria para ganar, minutos después hubo una explosión, en la batalla para reinar no quedó ni un animal vivo.L a gente vio que el mar y la tierra se quedaron sin nada, y en la tierra a la gente se la ocurrió construir viviendas y el mar no lo tocaron, pero sí que le pusieron un nombre:

Las Marismas.

MARISMAS DE SANTOÑA

Un día 27 de junio del 2006 se celebro la fiesta de San Miguel en las marismas de Santoña,  limpias y  bonitas por donde  iba toda la  gente. Entonces  se celebró la fiesta con: globos de agua,  pistolas de agua e hinchables.

Cuando se terminó la fiesta, al día siguiente la gente fue a  pasear y se encontraron con las marismas  destrozadas y el agua estaba llena de globos rotos de agua, casquetes de pistolas de agua y estaba el agua subida hasta arriba.

Entonces los barrenderos se pusieron a limpiar. Hasta tres días no terminaron y la gente no paseaba más por allí. 

MiittoOo de LaaS maaRiiismaaS de Saantoñaa: Zeus y su primo.

Zeus, el Dios de los dioses, se había enfadado con su primo y estaban haciendo una guerra de relámpagos. Estaban enfrentados porque su tío le había dado la herencia a él y no a su primo, por haberle ayudado cuando tenía problemas, y por ser generoso con él. A diferencia de Zeus, este era avaro, egoísta y muy malo con su tío pero, claro, él no era consciente de lo que había hecho, por eso cuando lo pensaba, más se cabreaba. La guerra duró muchos días, incluso meses, pero como sus fuerzas eran igualadas nunca ganaba ninguno de ellos.

Los ciudadanos del Olimpo miraban la batalla como si fuese un partido de “pin pon”. Así pasaron los días y ninguno conseguía vencer. Mandaron refuerzos a los dos bandos. Pero la guerra continuaba y solo uno podría sobrevivir. Hasta que  Zeus mandó con tal fuerza e ira el relámpago que, en un lugar llamado Santoña, creó las marismas de este sitio, que aún sigue siendo lugar de admiración para los que habitan en ella.

Ahí terminó la guerra, el primo de Zeus abandonó la batalla porque no se veía capaz de continuarla.

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