realismos

El día 22 de octubre por la noche  unos individuos, que no sabemos ni cuántos fueron, ni quiénes fueron, entraron en el estanco de Gama por la parte trasera. Para esto tuvieron que romper el cristal y la puerta trasera y únicamente robaron las cajas de tabaco y se dieron a la fuga.

Nadie lo vio ni tampoco oyó ningún ruido según los vecinos más cercanos. Hoy  todavía no se sabe nada  de los supuestos ladrones pero se sigue investigando.

La inaguración de El Corte Inglés

El día de la inaguración del Corte Inglés, mi familia y yo fuimos a verlo. Fue un día de lo más loco, mis primos y yo cogimos un carro. En cuanto llegamos, mis primos y yo empezamos a correr con el carro a toda leche. Yo me subí al carro mientras mi primo me llevaba. Cuando mi primo y yo, veíamos que nos acercábamos a la puerta, mi primo me soltó, y en vez de que las puertas se abrieran hacia los lados, yo las abrí con el culo, las puertas de cristal. Se cayeron.  Mis padres nos castigaron. A mi otro primo, que no hizo nada, no hizo nada. Luego cogimos otra vez el carro y nos tiramos por la cinta transportadora, y los guardias nos echaron. Fuimos a casa y  a mi primo y a mí nos castigaron un mes.

Incendio en Gama

Un viernes salí con mis amigos: Jessica, Nieves, Nagore, Jana, Álvaro y más. Estuvimos jugando al fútbol, nos lo pasamos de miedo, en fin, genial. Al subir a casa, alrededor de las once, once y media, de la noche me fui a dormir a casa de mi primo, salimos un ratito largo a jugar a la calle con nuestros amigos: Nagore, Naia y Álvaro, jugamos al escondite, al futbol, al alturitas…. Cuando estábamos jugando dije yo: -¿ Eso es fuego? ¡Porque creo que el monte se está quemando! Acto seguido contesto Naia ¡Qué va a prenderse el monte! Estuvimos discutiendo hasta que al fin salían llamaradas de fuego y ahora sí que estaba claro que era un incendio.

A los cinco minutos pasó un Coche de la Guardia Civil y varios camiones de bomberos. Nosotros, un poco asustados, nos quedamos mirando a los guardias, nos preguntaron por donde se subía al monte en llamas, les dijimos que esperaran que ahora salía mi abuelo. Los Guardias le dijeron si se podía subir a su coche y guiarles y mi abuelo afirmó y se subió en el coche patrulla y se fueron por la carretera. Todavía siguen pasando los Guardias, y los guardabosques. Se me ha olvidado decir que el incendio arrasó parte de Lamadrid y parte de La bodega y parte de Vidular. El incendio fue provocado por una persona que aún no la han encontrado y que aprovechó los fuertes vientos de veinticinco kilometros/hora. Al final quedó en un susto de mal gusto.

El pájaro

Mi madre chilló, yo bajé corriendo las escaleras, y pregunté qué pasaba. Era un pájaro que se había colado en la cocina y no lográbamos sacarle. Al cabo de algunas horas, el pájaro, cansado, se posó sobre la mesa y mi hermano y yo conseguimos sacarle por la ventana de la cocina. Descendió en el aire y le vimos irse con otros pájaros.

Un día mojado

Os voy a contar una historia que nos pasó a mis padres y a mí, Sara.

Hace dos años, mis padres y yo fuimos al río Sella, a montar en piragua. Según llegamos al río nos dieron unos barriles en los que metíamos la comida por si se nos mojaba al volcar. Fuimos a coger  una piragua de tres y emprendimos el viaje. Pasaron dos horas y todo iba bien pero cuando llegamos a unos rápidos  la cosa cambió, empezamos a movernos de un lado a otro y nos volcamos. El barril salió disparado y yo estaba helada de frío ya que el agua estaba fría. Yo dije:

-¡Que vienen las demás piraguas!

-¡Corre, sube a la piragua!- exclamó mi madre.

Mi madre me ayudó a subir porque, como nos mandaban llevar chaleco salvavidas, me pesaba por el agua. Resumiendo: un día mojado.

La chaqueta.

Hace un mes fui con mis padres al Corte Inglés a comprar ropa de invierno.

Mi madre al llegar al Parking me dijo:

– Adrián aprovecha a comprar porque con lo que ha costado encontrar un sitio…

Al principio fui con mi madre comprando por las tiendas hasta que me dijo:

– Adrián ahora voy a ir con tu padre a comprar ropa.

Me dio 10 euros y dos horas para disfrutarlos. Me compré un helado y golosinas. Al cabo de 30 minutos me encontré con un amigo y fuimos a jugar a la Play 3. Ya se me acababa el tiempo y me despedí de mi amigo. Al ir a buscar a mi madre me di cuenta de que no tenía la chaqueta. Corrí y corrí por todos sitios pero ni rastro de la chaqueta. Mi madre me vio y me dijo:

-Adrián, ¿adónde vas?

Yo contesté:

–Es que he perdido la chaqueta. Mi madre se empezó a reír y me dijo que la llevaba puesta. Al darme cuenta me cabreé conmigo mismo.

Mi accidente de moto

Un día fuimos a dormir a casa de mi amigo Adrián para celebrar su noveno cumpleaños, estoy hablando de hace unos años.

Por la noche, nos fuimos a dormir al jardín con la tienda de campaña y cuando estábamos dentro me dio un ataque de asma.

No podía respirar, tuvo que salir el padre de Adrián y sacarme de la tienda. Después dijo el padre que, para no arriesgarse a que pasase otra vez con otro de los que estábamos, nos fuimos a dormir todos a las habitaciones. Dormimos bien, y por la mañana después de desayunar nos dejaron montarnos en unas motos pequeñas que tenían. De una de ellas me caí y me rasgué la pierna.

Cuando yo estaba en casa mientras que me curaban, a la vez que me hacía daño cuando me limpiaba la herida, me reía de mis amigos porque el padre de mi amigo les había obligado a irse a correr 13 kilómetros para hacerles una broma, y luego, cuando volvieron, nos bañamos en una piscina que tenia él en su casa y nos fuimos para nuestra casa.

(Basado en hechos reales)

UN DÍA EN LA MARISMA

Un día de verano, durante las vacaciones, se encontraban mis tíos y mi primo de Francia en mi casa. Mi tío, que es un gran amante de las aves, organizó una excursión a las marismas de Santoña.

Todo empezó con la preparación del material. Caminamos hasta la marisma. Cuando llegamos mi tío nos explicó que un trípode era un objeto con tres patas que sirve para aguantar una cámara. Mi hermano, que no estuvo atento a la explicación de mi tío, nos señaló a la marisma y dijo que había un trípode.

Al mirar descubrimos que estaba señalando a dos patas y un pato que nadaban en el agua.

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