22 de setiembre

Era un día soleado, como muchos días de verano, lo llamo verano por que el verano acaba ahí.  Era el día de las bicis pero nadie falto a mi cumple. Invité a Estela, Losada, Alex, mis primos, mi hermano, Toñin y, por supuesto, yo,  que me olvidaba -y mira que era el más importante.

Bueno, en fin, comimos y luego nos fuimos a dar un paseo, estuvimos en el pasaje y en el muelle estuvimos más o menos una hora. Después nos fuimos a casa. A mis primos les invité a mi casa y vinieron. Al día siquiente quedamos y fuimos  a dar un paseo por la mañana.

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Venganza

Hoy hace un día estupendo para vengarme de un amigo.

Todo comienza desde la infancia, cuando él y yo echamos una partida a las chapas, le tocaba a él tirar, era su turno cuando le dio muy fuerte a la chapa que alcanzó a la mía y quedaron más o menos a la misma altura. Él dijo que la suya quedó más adelantada pero yo decía lo contrario, por lo tanto cogí su chapa y se la tiré a la cabeza y él me dio un tortazo que me dejó con menos dientes que a una pava.

Hoy vivo en su mismo pueblo, en Gama, y yo sé que tiene unos prados en el monte, así que como he oído en el tiempo que va a haber mucho viento, voy a aprovechar para darle un disgusto.

Hace una hora o así aproximadamente he ido a comprar mecheros y algún que otro petardo…

Ya lo he dejado todo montado y está en marcha; lo que he hecho ha sido poner hierba seca y dejar en llamas su parte de territorio. Lo que está mal es que está en el monte y se puede extender, pero no lo creo.

Acaba de subir la Guardia Civil, los Bomberos y un Equipo de rescate hacia el monte, creo que mi plan ha fracasado, yo solo quería fastidiar a mi amigo.

Espero que las cámaras que hay en el túnel antes de subir al monte no me hayan visto. Me he librado de una buena, la Guardia Civil me ha interrogado en mi casa pero yo le he dicho que no he sido y que no he visto nada. Las llamas todavía no se han apagado, creo que esto va a durar días.

MI amigo se ha llevado una gran desilusión al ver su territorio en llamas.

Hambriento

– Las cuatro de la mañana -dije agotado de aburrimiento. Mis compañeros estaban todos dormidos, me sentí solo. Me levanté para ver la hora con la esperanza de que  pasara rápido el tiempo. Oía pasos, era Chucki. Salí corriendo hasta la cama y me hice el dormido. Miré a mi alrededor y, de nuevo, sentí que estaba solo. Intenté conciliar el sueño, pero no podía.

Me levanté por la mañana, miré el reloj y comparándolo con la última vez que miré, ví que había dormido media hora. Cuando fuí a desayunar, hable con mis amigos.

– ¿Qué tal estáis? -pregunté.

– Pues un poco mal, porque hoy nos espera la ruta más larga -dijo Adrián.

– ¡Ah!, es verdad. Pues no está el horno para bollos porque hoy casi no he dormido -exclamé.

– Pues menuda la que te espera -dijo Alfredo.

Mientras nos dirigíamos a la salida, me sentía despejado como si hubiese dormido toda la noche de un tirón, aunque no había duda de que me iba a cansar mucho.

Empezamos a caminar y no sentía entumecimiento. Era como si el aire del monte me refrescara. La ruta fue dura y larga. Cuando regresamos, estaba hambriento.

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